Un posible remake de Bloodborne volvió a convertirse en tema de conversación tras el cierre de Bluepoint Games. Durante años, los seguidores del título desarrollado por FromSoftware han pedido no solo una nueva versión, sino al menos una actualización que permita disfrutarlo a 60 cuadros por segundo en PS5. Sin embargo, la compañía japonesa ha guardado silencio mientras los rumores continúan creciendo.
De acuerdo con un reporte del periodista Jason Schreier para Bloomberg, el proyecto sí fue considerado internamente. Tras la cancelación de un juego como servicio basado en God of War y ante la falta de un nuevo encargo, Bluepoint habría propuesto a PlayStation realizar el remake a inicios de 2025. Según fuentes anónimas, la propuesta resultaba viable desde el punto de vista financiero, pero necesitaba el visto bueno del estudio creador.
Ahí surgió el obstáculo: FromSoftware no estaría dispuesta a que otro equipo intervenga en la obra. Las fuentes aseguran que la compañía solo contemplaría un remake o secuela si el desarrollo queda exclusivamente en sus manos. Esta postura coincide con declaraciones pasadas de Shuhei Yoshida, quien ha comentado que Hidetaka Miyazaki siente un apego especial por el juego y preferiría mantener control total sobre cualquier nueva versión.

Tras el rechazo, Bluepoint intentó asegurar su futuro con otras propuestas: una versión mejorada de Shadow of the Colossus —título que ellos mismos reinventaron— y un spin-off ambientado en el universo de Ghost of Tsushima. Ninguna iniciativa recibió luz verde. Con el paso de los meses y sin un proyecto asignado, Sony optó por cerrar el estudio, poniendo fin a la trayectoria de un equipo reconocido por trabajos como el remake de Demon’s Souls.
Así, Bloodborne permanece como una obra prácticamente intocable, protegida por la visión de su creador y fuera del alcance de otros estudios, incluso de aquellos con experiencia probada en remakes.

