Después de casi dos décadas de espera, reinicios y expectativas desbordadas, Metroid Prime 4: Beyond finalmente es una realidad. Retro Studios regresa a la saga que definió su legado y revitalizó a Samus Aran en el salto al 3D, entregando una nueva aventura que no solo honra la esencia de la subserie Prime, sino que confirma por qué Metroid sigue siendo una de las franquicias más importantes de Nintendo.
Desde sus primeros momentos, Beyond deja claro que la ambientación vuelve a ser su mayor fortaleza. La sensación de soledad, exploración y peligro constante envuelve al jugador en cada zona del planeta Buros. Ya sea recorriendo junglas densas, instalaciones industriales, regiones heladas o túneles volcánicos, el juego consigue que cada espacio se sienta vivo, coherente y cargado de identidad. Esta inmersión es resultado de un diseño de niveles inteligente, una dirección artística consistente y un sistema de juego que prioriza la exploración por encima de la acción desenfrenada.
Fiel a su ADN, Metroid Prime 4 es un Metroidvania en tres dimensiones cuidadosamente construido. Sus áreas se conectan de forma natural, invitando a observar, escanear y comprender el entorno antes de avanzar. El progreso se basa en adquirir habilidades que, con el tiempo, permiten superar obstáculos previamente inalcanzables, generando uno de los bucles más satisfactorios del género: descubrir una nueva mejora y recordar inmediatamente ese lugar que ahora, por fin, puede revelar su secreto.

Controlar a Samus es un placer. Sus habilidades clásicas regresan refinadas, mientras que nuevos poderes psíquicos amplían la interacción con el entorno y el combate. A esto se suma la moto neural, una adición que transforma el recorrido en zonas abiertas, permitiendo desplazamientos rápidos, combates dinámicos y una sensación de libertad inédita en la serie, aunque su área principal —un vasto desierto— resulta menos interesante que los niveles tradicionales.
En el apartado audiovisual, Beyond destaca por una presentación sólida y expresiva. Sin competir directamente con los grandes lanzamientos AAA de otras plataformas, el juego apuesta por una estética que comunica historia y emoción. Cada región cuenta el pasado de civilizaciones perdidas, apoyada por una banda sonora atmosférica que mezcla lo espacial, lo electrónico y lo industrial, reforzando la tensión, el misterio y los momentos épicos.
El ritmo del juego arranca con cierta lentitud tras una misión inicial espectacular, pero pronto acelera y se convierte en una sucesión constante de momentos memorables. Beyond también toma elementos de todas las entregas anteriores: la exploración meticulosa del primer Prime, la tensión y el horror del segundo, y el enfoque narrativo del tercero. El resultado es una experiencia que ofrece una amplia gama de emociones y mantiene al jugador enganchado durante horas.
Eso sí, uno de sus puntos más discutibles es la dificultad. Metroid Prime 4 es accesible, quizá demasiado. El combate y los acertijos rara vez representan un verdadero reto, lo que puede decepcionar a los veteranos de la saga. Aunque existe un modo más exigente, este solo se desbloquea tras completar la historia, una decisión que limita su potencial desde el inicio.
En lo narrativo, la presencia de aliados como Miles McKenzie generó polémica antes del lanzamiento, pero en la práctica su rol es discreto y funcional. Sirve como guía ocasional en zonas abiertas para evitar que el jugador se pierda sin rumbo, sin interferir de manera constante en la experiencia. Su inclusión no rompe la atmósfera, aunque tampoco deja una huella especialmente memorable.
A nivel técnico, el juego brilla tanto en Switch como en Switch 2, con un rendimiento fluido, múltiples esquemas de control —incluyendo opciones por movimiento— y una sensación de precisión en el disparo reforzada por un excelente diseño de audio y vibración. Todo contribuye a que el combate, el recorrido y la exploración se sientan más refinados que nunca.
En conjunto, Metroid Prime 4: Beyond no busca reinventar la saga, pero sí consolidarla. Es una celebración de más de 20 años de legado, un regreso triunfal tras una larga ausencia y una prueba clara de que Samus Aran sigue siendo relevante. Retro Studios logró rescatar un proyecto complicado y transformarlo en uno de los mejores lanzamientos de Nintendo en años.
Después de tanto tiempo, la espera valió la pena. Metroid está de vuelta, más sólido que nunca, y Beyond deja claro que aún queda mucho camino por recorrer en este universo.


