El estreno de Highguard durante The Game Awards 2025 terminó convirtiéndose en una experiencia amarga para Wildlight Entertainment. Semanas después del lanzamiento, el estudio confirmó despidos masivos.
Josh Sobel, exmiembro del equipo, aseguró que el proyecto fue víctima de una ola de críticas desmedidas que trascendieron el análisis del juego para convertirse en ataques personales. Según su testimonio, diversos creadores de contenido amplificaron narrativas negativas, priorizando el sensacionalismo debido a la alta interacción que genera el contenido polémico.

El desarrollador afirmó que el título acumuló más de 14,000 reseñas negativas de usuarios que jugaron menos de una hora, muchos de los cuales ni siquiera completaron el tutorial. También denunció haber recibido burlas y comentarios ofensivos en redes sociales, incluso relacionados con aspectos personales.
Aunque reconoció que no todo el fracaso puede atribuirse a la comunidad, sostuvo que la cultura de odio y la viralización de críticas prematuras influyeron de manera decisiva en el destino comercial del shooter.

