El boom de la inteligencia artificial está generando una escasez mundial de memoria que inevitablemente impactará a gigantes como PlayStation, Xbox y Nintendo. Según expertos, los efectos iniciales ya se sienten o están a punto de llegar, con Nintendo como la más vulnerable a largo plazo.
El sector del PC gaming y el resto del mercado enfrentan un panorama sombrío, con especulaciones de que esta crisis podría prolongarse por años, lo que implicaría subidas de precios adicionales, faltantes de stock y más complicaciones. Un informe reciente indica que PlayStation (y posiblemente Xbox) sufrirán menos gracias a su diversificación más allá de los videojuegos puros.
Hasta el momento, el PC gaming es el más afectado: los precios de componentes han subido drásticamente, encareciendo las PCs. Pronto, productos cotidianos como TVs, smartphones y tablets podrían seguir el mismo camino. Esto genera alarma por posibles alzas en consolas; recordemos que en 2025, Sony y Microsoft incrementaron los precios de PS5 y Xbox Series X|S varias veces, y Nintendo hizo lo propio con sus Switch en EE.UU.

Recientemente, las acciones de Nintendo han caído más que las de Sony debido a esta crisis y otros factores. Sony resiste mejor por su vasto portafolio en música, cine y otros rubros. Además, más del 20% de sus ingresos en gaming provienen de PlayStation Plus, un área donde Nintendo es más débil. Sony ya aseguró suministros para el mediano plazo, mientras que Nintendo y Xbox no han detallado estrategias. Microsoft, con su enorme diversificación, parece mejor posicionada.
Si la situación empeora, Nintendo podría ver un encarecimiento en la Switch 2, que ya superó los 10 millones de unidades vendidas. Micron Technology, experta en memoria para PCs, abandonó el mercado de RAM para consumidores para priorizar centros de datos de IA, que consumen el 50-60% de la demanda global. Su VP de marketing, Christopher Moore, prevé que la estabilización para consumidores llegue hasta 2028.

