Sophie Turner, reconocida mundialmente por su papel de Sansa Stark en Game of Thrones, asumirá uno de los retos más importantes de su carrera al encarnar a Lara Croft en la nueva serie live-action de Tomb Raider, producida por Amazon Prime Video. Crystal Dynamics y Amazon MGM Studios revelaron recientemente el primer vistazo oficial de la actriz caracterizada como la legendaria exploradora.

La producción busca unificar la narrativa del universo Tomb Raider y, para lograrlo, apostará por una imagen clásica del personaje. Turner lucirá el atuendo icónico que marcó los primeros videojuegos de la franquicia y que también servirá como base para los próximos títulos Tomb Raider: Legacy of Atlantis y Tomb Raider: Catalyst.
Consciente de la exigencia física del papel, la actriz se sometió a una preparación intensa que se extendió por varios meses. En entrevistas recientes, Turner reveló que entrenó hasta ocho horas diarias, cinco días a la semana, con el objetivo de reflejar la fuerza, resistencia y agilidad que caracterizan a Lara Croft.

Durante su participación en The Julia Cunningham Show, Turner explicó que este proceso fue completamente distinto a cualquier experiencia previa en su carrera. Reconoció que nunca antes había enfrentado una rutina tan demandante, lo que implicó superar retos físicos constantes y una adaptación progresiva al entrenamiento de alto rendimiento.
La actriz también comparó este rol con su etapa en Game of Thrones, señalando que su personaje anterior no requería escenas de combate físico. En contraste, Tomb Raider le permitió explorar un perfil completamente distinto, lleno de acción y combate directo.
La serie fue creada, escrita y producida por Phoebe Waller-Bridge y Chad Hodge, y contará con un elenco que incluye a Sigourney Weaver, Jason Isaacs, Martin Bobb-Semple, Bill Paterson, Sasha Luss y Benjamin Evan Ainsworth, entre otros. Amazon promete ofrecer la adaptación más completa y ambiciosa de Lara Croft hasta la fecha.

